24 feb. 2011

MUJER Y SU SOMBRA

El arquetipo de la mujer tiene a sus espaldas memorias de dolor y sufrimiento, memorias de abusos y violaciones. Su útero alberga memorias ancestrales de generaciones de mujeres. El dolor silencioso y violento de no poder expresarse, ni defenderse, de mujeres que no tenían ninguna libertad. Pero es hora de que la mujer reconozca su sombra y se reconecte con su verdadero ser, entendiendo que el hombre es un reflejo de sí misma.
La violencia es una emoción dolorosa no canalizada correctamente, cuando las mujeres no se aman a sí mismas, atraen precisamente eso, hombres que no se aman a sí mismos, todo esto es caldo de cultivo de una falta de compresión traducida en desconfianza y violencia.
Como individuos venimos a este maravilloso planeta para algo más que a huir de nosotros mismos y pagar la hipoteca, es necesario que tomemos nuestra responsabilidad.
El dolor que experimenta la mujer en el útero, nos habla de la vida, de sus ciclos. Está localizado en su centro emocional, donde moran las heridas, las aguas ocultas que fluyen dentro de cada una.
Al relegar a la mujer y su papel dentro de la comunidad a un segundo plano, esto provocó una herida profunda en la psique de la mujer: “no merecimiento” y sometimiento al hombre “Esclavitud”, enterrando su profundo dolor durante generaciones, y transmitiendo esta impronta emocional a sus hijos.
No hay más que repasar la historia, para ver que la mujer carga con un gran peso de dolor emocional que se traduce hasta nuestros días. La violencia de género es el resultado de memorias no sanadas, y es responsabilidad tanto de la mujer como del hombre alimentar esta realidad. El hombre no es el “malo de la película” ni la mujer la “victima”, esto solo perpetúa que la situación se repita una y otra vez.
Sólo cuando aceptamos nuestra responsabilidad y dejamos de lado al miedo podremos conocer quiénes somos en realidad.
Escrito por Surá Lillo
www.mujerdespierta.es