18 feb. 2011

Tu hijo como espejo

“Todos los niños son portadores de un cambio, ya que a través de sus conductas ellos sacan a la luz todo lo que está oculto en lo más profundo de nuestra sombra. Todo lo temido, negado o resistido por una generación aparece en las siguientes muchas veces potenciado. Los niños nos dan la oportunidad de sanar nuestras heridas, ver nuestros errores y modificarnos, ya sea en el ámbito familiar, ya sea en el escolar y planetario. También NOS MUESTRAN NUESTROS DONES, recursos y potenciales dormidos. Si sabemos aprovechar la oportunidad que nos traen de su mano, podremos generar el cambio que estamos necesitando”

“Cada palabra, silencio, acción, de nuestros hijos contiene un mensaje. Somos nosotros quienes debemos abrirnos para descifrarlo. Aprendamos a COMUNICARNOS DESDE EL CORAZÓN, sin encasillarlos, tratando de conocer y respetar su individualidad. Y sobre todo tengamos el coraje de madurar, de ocupar nuestro lugar de adultos y revisar cada una de nuestras creencias hasta encontrar una mirada nueva que nos vincule con nuestros hijos desde un lugar más vital y verdadero”


La intención es proponer una nueva mirada para comprender a los chicos. Ver cómo sus actitudes reflejan, espejan , lo que ocurre realmente en el interior de la familia. Que si son caprichosos, esos caprichos tienen una razón, un motivo más profundo. Y pedirles a los padres que hagan un trabajo de introspección, que se pregunten: ¿qué me está pasando?
Sandra Aisenberg y Eduardo Melamud