18 abr. 2012

“Mis fanáticos son mis peores depredadores”

Laura Gutman dice que los que levantan banderas con su nombre como sinónimo del parto respetado, la lactancia prolongada o la crianza con apego, simplifican su mensaje y se equivocan. En vez de eso, invita a sumergirse en la “construcción de la biografía humana”, la propuesta de abordaje terapéutico que diseñó y que se aplica en el centro “Crianza”, institución de atención terapéutica que dirige y donde capacita a quienes luego integran su equipo. No la preocupa no tener título habilitante (se formó en la Universidad París VIII, en Francia, en Psicopedagogía Clínica Aplicada a las Ciencias de la Educación y su título no está homologado en la Argentina) y acaba de llegar de una gira por España.
Noticias: ¿Dejó de hablarles a las madres para hacer foco en el niño que todos tenemos?
Gutman: Sí, pasé muchos años trabajando sobre las madres hasta que me di cuenta de que estaba haciéndolo sobre las niñas que esas mujeres habían sido. En “El poder del discurso materno”, mi último libro, trato de explicar una metodología de indagación personal que fui inventando a lo largo de los años para ayudar a cada individuo en la búsqueda de su yo verdadero.
Noticias: ¿Es consciente de que genera amores y odios?
Gutman: (piensa) Es raro, porque no tengo ninguna intención de generar ideas ni a favor ni en contra de nada. Es más, no estoy ni a favor ni en contra de nada. Soy una buscadora muy poco convencional y siempre quiero mirar más allá. Pero el inconsciente colectivo busca encasillarme en algún lugar. Mis principales depredadores son mis supuestos fanáticos que levantan la bandera de Laura Gutman. En realidad, son personajes que necesitan tener la razón en algo y, por lo tanto, estar en contra de otro, y mis escritos se utilizan a menudo en ese sentido.
Noticias: Se reivindica como feminista, sin embargo se la asocia a la postura de que las mujeres tienen que quedarse en su casa a cuidar a los chicos.
Gutman: Por eso, lo único que pido es que quien quiera opinar, lea mis libros… Lo que digo es que el bebé necesita cuerpo materno, pero nunca “tenés que darle la teta” ni “tenés que dormir con tu hijo” ni “tenés que tener parto natural”. Lo único que necesita el niño son padres conscientes de sí mismos. Si son personas dispuestas a revisar sus lados oscuros, ese niño tiene un tesoro... El gran problema no es que la madre trabaje, sino la distancia emocional que tenemos con nosotras mismas y entonces la cercanía emocional que el bebé nos pide termina siendo algo que no podemos entender ni tolerar. El bebé puede esperar 8 horas a que su mamá vuelva de la oficina, pero después tampoco la encuentra disponible porque ella todavía está tratando de resarcir sus propias necesidades no satisfechas en el pasado. El niño no encuentra a su madre de día porque se va, ni de noche porque lo deja solo.
Noticias: Si usted vendió muchos libros, ¿cuántos más del famoso “Duérmete niño”, manual de cabecera de los que quieren que los bebés se duerman solos?
Gutman: ¡Muchos más! Yo me equivoqué… el otro se volvió millonario, ¡yo recién estoy empezando a cobrar algún cheque significativo en diez años! (ríe)
Cuando tenía 18, su novio de entonces fue secuestrado por la dictadura militar. Por eso, la madre de Laura la subió a un avión con destino a Italia. Su exilio empezó con 30 dólares en el bolsillo y mucha incertidumbre. Fue a parar a la casa de una hermana tres años mayor y con un bebé recién nacido. No se entendieron y, al poco tiempo, Laura armó las valijas y llegó a París haciendo dedo. Allí se quedó 12 años, que recuerda como los más difíciles de su vida: se murió de hambre (trabajó de mucama, de niñera y en una compañía de seguros) y de frío (físico y emocional); aprendió el idioma en la intensidad del día a día y también hizo su carrera universitaria. Se casó con un brasileño y fue madre de Micaël (30) y de Maïara (27). Para entonces, ya era macrobiótica y se convirtió en feminista. “Aprendí muchísimo, tuve como maestros a Michel Odent (N. de la R.: un obstetra defensor y referente del parto natural, al que recurrió después de que su primer hijo naciera por cesárea) y Françoise Dolto (N. de la R.: una pediatra y psicoanalista de niños), definí mi profesión, pero con un nivel de dolor, pobreza y xenofobia terrible. Milité mucho por el parto natural. ¡Durante la juventud, fui militante de todo!”.

Noticias: ¿Cuándo se aburguesó?
Gutman: No, no me aburguesé, dejé de subirme a las militancias. Fui entendiendo que no hay nada más importante que comprender la ambivalencia que late adentro de todas nuestras esencias. Cada vez que uno comprende, deja de juzgar.
En el `88, la decisión de volver a la Argentina le costó el matrimonio. Formó otra pareja, tuvo a Gaia (15), y empezó su crecimiento profesional. Dice que siempre fue la misma madre: dispuesta a abrir las puertas que sus hijos le indicaban. A Maïara, por ejemplo, la sacó de la secundaria en tercer año porque quiso entrar en la escuela del Teatro Colón. Quedó entre las últimas 8, pero no lo logró. Después terminó el colegio, se enganchó con la danza afro y a los 22 decidió radicarse en Bahía. “Yo escucho y si quieren algo vamos al fondo, y si después es otra cosa, es otra cosa”.
Noticias: ¿Es bueno que el chico domine la situación?
Gutman: No es que domine, sino acompañar un sentimiento. Yo voy a acompañar a mis hijos en lo que crean que esté bien, a mí me da todo igual, mientras nazca de sus corazones.
Noticias: ¿Cuánto hace que abrió su escuela de capacitación profesional?
Gutman: Dieciséis años y es muy difícil hacerlo porque es un arte, hay que bucear en la sombra de una persona, lo que recuerda no nos sirve y lo demás no lo recuerda. Más que alma de psicólogo se necesita alma de detective…
Noticias: ¿Qué es exactamente lo que propone?
Gutman: Llegar a los lugares del desamparo original, para entender todo lo que hemos construido tratando de sobrevivir. Creo que lo novedoso es ir en busca del desamparo y pescar cuál fue el discurso materno y después el guión que le fue dado a cada uno, y darnos cuenta de que todo lo que pensamos y opinamos está sometido a ese guión prestado.
Noticias: La gente que se forma en su escuela, ¿sale con un título terciario?
Gutman: Legalmente, cero. Nada.
Noticias: ¿Y puede ejercer?
Gutman: …Andá a ver a un médico chino, a uno de shiatsu o el que te tira el tarot. Las personas estamos buscando personas que nos ayuden… Ves que no soy convencional…

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